#STRONGKIDS

El trabajo de fuerza es un factor importante en la prevención de diferentes patologías derivadas de la falta de movimiento como la dinapenia, la sarcopenia, la fragilidad, el sedentarismo, y un largo etcétera. A la hora de entrenar fuerza en los niñ@s y adolescentes hay que tener en cuenta el estado de maduración de estos par aprovehcra las “fases sensibles” del desarrollo de cada una de los sistemas biológicos. Diversos estudios han utilizado la edad cronológica como un criterio para establecer los puntos de corte de las diferentes fases del entrenamiento pediátrico. Sin embargo, se sabe que este no es un criterio válido para determinar el estado maduración. En su lugar, recientemente, se viene utilizado la velocidad pico de crecimiento (VPC) como parámetro indicador del estado de maduración. Teniendo en cuenta esta VPC podríamos estructurar sistemáticamente el entrenamiento de la fuerza en edades tempranas y trabajar los diferentes objetivos que ayudarán al desarrollo motor y condicional en niñ@s y adolescentes. En la fase pre-VPC, buscaremos en primer lugar crear el hábito de hacer ejercicio o estar activo (0-5 años). A continuación se iniciaría un proceso más estructurado de entrenamiento de la fuerza en donde se busca trabajar los aspectos fundamentales…