TENGO ANSIEDAD

La ansiedad es una respuesta normal al estrés que puede tener un propósito útil: ayudarnos a evitar situaciones que amenazan nuestro sentido de seguridad. Cuando esta situación es continuada y no se gestiona de forma apropiada, puede desencadenar un trastorno más complicado. Las personas con más riesgo de sufrir un trastorno por Ansiedad, son: Mujeres (doble de probabilidad más que los hombres) Según la edad, el mayor riesgo está en el grupo de 10 – 25 años Experimentar un evento traumático o una situación de estrés crónico Falta de conexiones sociales Esta situación de ansiedad provoca desequilibrios hormonales, además  interrumpe la síntesis de neurotransmisores y conducen a un aumento de Homocisteína (también aumenta cuando hay deficiencia de vitamina B12, B6 o  Ácido Fólico). Una situación de ansiedad crónica, puede provocar que la persona desarrolle arritmias, presión sanguínea elevada o isquemia cardíaca (aporte deficiente de sangre y oxígeno al corazón). Una dieta completa en aminoácidos pueden ayudar a optimizar la respuesta al estrés y apoyar la comunicación neurológica saludable para aliviar los síntomas de ansiedad. También puede ayudar: Horas de sueño suficiente y de calidad. Ejercitarse de forma regular. Moderar el consumo de cafeína. Practicar Yoga, Taichi, o alguna actividad similar,…

Comer ¿Cuántas veces al día?

Existen muchas formas de organizar las comidas del día. Debemos tener en cuenta varios factores, como nuestro apetito, el tiempo que necesitamos para dicha actividad y los más importante, cuáles son nuestras necesidades. Escuchamos que para pérdida de peso, se recomienda comer 5 veces al día. esto no es totalmente cierto. El número de comidas tendrá que organizarse de acuerdo a: Tiempo de Ayuno Hábito de desayuno Distribución energética del día ¿Hay restricción calórica? Comidas nocturnas Actividad física Compensaciones Ambiente hormonal Ritmos circadianos En todo caso, sabemos que un patrón regular de alimentación tiene beneficios fisiológicos, como una mejor estabilidad de glucosa diaria, reducción de inflamación, modulación de la microbiota, mejora en los ritmos circadianos y aumento de resistencia a patógenos.  Siempre dependiendo de la elección de alimentos que hagamos. En últimos estudios se señala que hay casos como los pacientes con Diabetes, en los que es beneficioso hacer varias comidas, precisamente para mantener estable la subida de glucosa, principal problema de esta enfermedad. Pero en casos de sobrepeso u obesidad, en los que la ingesta sube por encima de las necesidades energéticas, multiplicar las comidas puede ser un problema. Debemos hacernos dos preguntas muy importantes: Las comidas que hago,…

sueño engordar peso adelagazar entrenador personal nutricion

Somos como dormimos

¿Sabes que dormir mal te hace ganar peso?

Uno de los muchos factores que favorecen la ganancia de peso (sobrepeso u obesidad), es la calidad del sueño.

Mantener los ritmos circadianos, nos proporciona estabilidad en los procesos fisiológicos, sobretodo en la regulación del ambiente hormonal.

Esto es importante, porque mientras se afecten los ritmos naturales, nuestro organismo actuará en consecuencia, como respuesta a un estímulo estresante.

Estudios recientes revelan que:

  • Dormir poco
  • Con mala Calidad
  • Y apneas u otros trastornos del sueño

Favorecen la alimentación compulsiva, se asocian con mayor adiposidad central, provocan la alimentación emocional y además puede contribuir a problemas cognitivos y de comportamiento.

A largo plazo, mantiene el cortisol (hormona del estrés) elevado por más tiempo, lo que facilita el almacenamiento de energía en forma de grasa.

Además puede interferir en el metabolismo de la glucosa, provocando resistencia a insulina.

¿Qué podemos hacer?

  1. Respetar nuestras horas de descanso.
  2. Limitar el uso de pantallas y ordenadores al menos una hora antes de dormir.
  3. Favorecer cenas ligeras.
  4. Tener al menos una hora entre la cena y la hora de acostarse.

Estrés y Alteración Hormonal: 6 Claves para gestionarlo

El aumento del estrés o el sufrir de estrés crónico, provoca una alteración hormonal de gran magnitud. Al aumentar la sensación de estrés, se activa el Eje HPA o HHP [Eje Hipotalámico – Hipofisario (Pituitaria) – Adrenal]. Este eje controla además la digestión, el sistema inmune, la respuesta emocional, la conducta sexual y el metabolismo energético. La parte activa de la glándula adrenal (encontrada sobre los riñones), provoca un aumento continuado del Cortisol, mejor conocida como la hormona del estrés. Esta hormona: Altera los niveles de apetito y saciedad. Aumenta la preferencia por alimentos altos en azúcares simples. Aumenta la susceptibilidad de los problemas metabólicos ya presentes, aumentando el sobrepeso abdominal. Aumenta la resistencia a la insulina, provocando que la glucosa permanezca alta en sangre por más tiempo, facilitando su conversión a grasas más fáciles de acumular. Inhibe el uso de glucosa por el Sistema Nervioso Central. Aumenta la retención de Sodio y Agua.   Esta alteración del Eje HPA también provoca una disminución drástica de los niveles de Vitamina C sanguíneos y en glóbulos blancos.   ¿Qué podemos hacer? En primer lugar intentar controlar la fuente de estrés o utilizar herramientas que ayuden a gestionarlo. Descansar de forma adecuada…