Tengo molestias ¿Paro, sigo o reajusto?

El tan mal entendido No PAIN NO GAIN tiene que ser ya algo del pasado. Es cierto que en la práctica deportiva aparecen factores que no conseguimos controlar y desembocan en malas sensaciones en la musculatura o en las articulaciones que pueden desembocar en una lesión si no tenemos una buena gestión. Kieran O´Sulivan y colaboradores identifican 3 maneras de reaccionar ante el daño muscular y fatiga.  Por un lado, la perspectiva mas conservadora, reaccionando con un parón en el entrenamiento por miedo a agravar las malas sensaciones con la que estamos lidiando. Esta estrategia nos desadaptará al estímulo de carga que veníamos haciendo no solo en la zona que tenemos con molestias sino de manera general, al volver al entrenamiento y nos sintamos recuperados seremos mucho más vulnerables que antes a la carga de entrenamiento por lo que habremos aumentado el riesgo de lesión además de caer en picado nuestro rendimiento. La segunda manera de reaccionar de la que hablan es no realizar ningún cambio del planteamiento inicial y seguir con el plan que nos está causando esas malas sensaciones. Lo más probable es que, si seguimos haciendo sobrecarga progresiva desde este punto en el que ya excesiva, provocaremos…