Tengo molestias ¿Paro, sigo o reajusto?

El tan mal entendido No PAIN NO GAIN tiene que ser ya algo del pasado. Es cierto que en la práctica deportiva aparecen factores que no conseguimos controlar y desembocan en malas sensaciones en la musculatura o en las articulaciones que pueden desembocar en una lesión si no tenemos una buena gestión. Kieran O´Sulivan y colaboradores identifican 3 maneras de reaccionar ante el daño muscular y fatiga.  Por un lado, la perspectiva mas conservadora, reaccionando con un parón en el entrenamiento por miedo a agravar las malas sensaciones con la que estamos lidiando. Esta estrategia nos desadaptará al estímulo de carga que veníamos haciendo no solo en la zona que tenemos con molestias sino de manera general, al volver al entrenamiento y nos sintamos recuperados seremos mucho más vulnerables que antes a la carga de entrenamiento por lo que habremos aumentado el riesgo de lesión además de caer en picado nuestro rendimiento. La segunda manera de reaccionar de la que hablan es no realizar ningún cambio del planteamiento inicial y seguir con el plan que nos está causando esas malas sensaciones. Lo más probable es que, si seguimos haciendo sobrecarga progresiva desde este punto en el que ya excesiva, provocaremos…

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Somos como dormimos

¿Sabes que dormir mal te hace ganar peso?

Uno de los muchos factores que favorecen la ganancia de peso (sobrepeso u obesidad), es la calidad del sueño.

Mantener los ritmos circadianos, nos proporciona estabilidad en los procesos fisiológicos, sobretodo en la regulación del ambiente hormonal.

Esto es importante, porque mientras se afecten los ritmos naturales, nuestro organismo actuará en consecuencia, como respuesta a un estímulo estresante.

Estudios recientes revelan que:

  • Dormir poco
  • Con mala Calidad
  • Y apneas u otros trastornos del sueño

Favorecen la alimentación compulsiva, se asocian con mayor adiposidad central, provocan la alimentación emocional y además puede contribuir a problemas cognitivos y de comportamiento.

A largo plazo, mantiene el cortisol (hormona del estrés) elevado por más tiempo, lo que facilita el almacenamiento de energía en forma de grasa.

Además puede interferir en el metabolismo de la glucosa, provocando resistencia a insulina.

¿Qué podemos hacer?

  1. Respetar nuestras horas de descanso.
  2. Limitar el uso de pantallas y ordenadores al menos una hora antes de dormir.
  3. Favorecer cenas ligeras.
  4. Tener al menos una hora entre la cena y la hora de acostarse.