La ansiedad es una respuesta normal al estrés que puede tener un propósito útil: ayudarnos a evitar situaciones que amenazan nuestro sentido de seguridad. Cuando esta situación es continuada y no se gestiona de forma apropiada, puede desencadenar un trastorno más complicado.
Las personas con más riesgo de sufrir un trastorno por Ansiedad, son:
- Mujeres (doble de probabilidad más que los hombres)
- Según la edad, el mayor riesgo está en el grupo de 10 – 25 años
- Experimentar un evento traumático o una situación de estrés crónico
- Falta de conexiones sociales
Esta situación de ansiedad provoca desequilibrios hormonales, además interrumpe la síntesis de neurotransmisores y conducen a un aumento de Homocisteína (también aumenta cuando hay deficiencia de vitamina B12, B6 o Ácido Fólico). Una situación de ansiedad crónica, puede provocar que la persona desarrolle arritmias, presión sanguínea elevada o isquemia cardíaca (aporte deficiente de sangre y oxígeno al corazón).
Una dieta completa en aminoácidos pueden ayudar a optimizar la respuesta al estrés y apoyar la comunicación neurológica saludable para aliviar los síntomas de ansiedad.
También puede ayudar:
- Horas de sueño suficiente y de calidad.
- Ejercitarse de forma regular.
- Moderar el consumo de cafeína.
- Practicar Yoga, Taichi, o alguna actividad similar, en la que tengamos momentos de relajación.
- La dieta mediterránea tiene una relación con la reducción de los trastornos de estados de ánimo.
- Un buen aporte de magnesio, omega 3, vitamina D y probióticos, están relacionados con la mejora de la ansiedad.
- Mejorar la alimentación es fundamental para sentirte mejor, y integrar en tu dieta los alimentos que ayudan a normalizar las funciones de los neurotransmisores, es imprescindible.


